Guía

Cómo crear un código QR que funcione de verdad

Un código QR que funciona es lo bastante grande, tiene buen contraste (oscuro sobre fondo claro), está rodeado de margen vacío, contiene un texto corto y se ha probado en varios móviles antes de imprimir. Lo más seguro es meter dentro un link corto: el código queda simple y puedes cambiar el destino después.

¿Qué contiene un código QR?

Un código QR es simplemente un texto codificado en cuadrados blancos y negros. Casi siempre ese texto es una dirección web: el móvil la lee con la cámara y propone abrirla. Cuanto más largo es el texto, más cuadrados diminutos tiene el código y más difícil resulta leerlo a distancia o en una superficie pequeña.

Esa es la primera razón para poner un link corto en un código QR en lugar de una dirección larga: un código más simple es un código más fiable. Si buscas un generador de códigos QR para crear un código QR de un link, empieza siempre por acortarlo.

¿Qué tamaño debe tener un código QR?

Impreso, un código QR debe seguir siendo legible en el lugar donde la gente lo escanea. Reglas prácticas habituales: cuenta al menos unos 2 cm por lado para un código que se lee de cerca, como en una tarjeta de visita, y calcula una distancia de lectura de unas diez veces el ancho del código. Un código de 10 cm se puede leer desde aproximadamente 1 metro.

Estas cifras son orientaciones de sentido común, no una norma absoluta: la calidad de impresión y la complejidad del código también cuentan. En un cartel que se ve de lejos, ve a lo grande. Y en todos los casos, haz una prueba real.

¿Qué contraste y qué colores elegir?

Los lectores de códigos QR buscan cuadrados oscuros sobre un fondo claro. La opción más segura es negro, o azul muy oscuro, sobre blanco.

  • Evita los códigos claros sobre fondo oscuro: algunos lectores no los reconocen.
  • Evita los colores parecidos entre sí, o el amarillo y el gris claro sobre blanco.
  • Deja un margen vacío alrededor del código, de al menos cuatro cuadraditos de ancho. No pongas texto ni borde encima.
  • No deformes el código estirándolo: debe seguir siendo cuadrado.

¿Cómo probar un código QR antes de imprimir?

Una prueba lleva dos minutos y te evita tirar toda una tirada de impresión.

  • Escanea el código en pantalla con un iPhone y con un móvil Android, solo con la cámara, sin ninguna app especial.
  • Imprime un ejemplar al tamaño real, en el papel real, y escanéalo desde la distancia prevista.
  • Comprueba que la página de destino carga rápido y se lee bien en el móvil.
  • Prueba en condiciones reales: poca luz, superficie brillante o curva, reflejos.

¿PNG o SVG para imprimir?

Un archivo PNG es una cuadrícula de píxeles: sirve para una pantalla o un documento pequeño, pero se vuelve borroso al ampliarlo. Un archivo SVG es un dibujo vectorial: se mantiene nítido a cualquier tamaño, lo que conviene para carteles, escaparates e imprentas. Para una impresión profesional, pide o entrega el SVG.

¿Cómo crear un código QR con Qlynk?

Cada enlace de Qlynk tiene su propio código QR, generado en tu navegador. Contiene el link corto con una marca que permite a Qlynk contar los escaneos aparte de los clics. El plan Gratis lo entrega en PNG; el plan Pro añade SVG y colores. Como el código contiene el link corto, puedes cambiar el destino después de imprimir sin rehacer el material.

Si solo necesitas un código QR gratis para una dirección concreta, también puedes usar el Generador de códigos QR de Qlynk, que no pide cuenta.

¿Qué errores estropean un código QR?

La mayoría de los fallos vienen de decisiones de diseño más que de la tecnología. Un código pegado en un escaparate refleja la luz, un código en una superficie curva (botella, taza) se deforma y un código colocado sobre una foto recargada pierde contraste.

Coloca el código a la altura de los ojos, sobre una superficie plana y mate. Añade siempre al lado lo que obtendrá quien escanee, por ejemplo «Escanea para ver la carta». La gente escanea con más ganas cuando sabe para qué. Y piensa en quienes no pueden escanear, por ejemplo con la dirección corta escrita completa debajo del código.

Por último, no pongas nunca tu código QR en un soporte que no controlas, ni en pegatinas fáciles de despegar y reemplazar. Los estafadores a veces pegan códigos falsos encima de los verdaderos. Un código sobre una superficie segura y bien visible, que revisas con regularidad, evita ese riesgo. Si colocas códigos en lugares públicos (escaparate, stand, mobiliario), pasa a comprobarlos de vez en cuando y vuelve a escanearlos después de cada evento. Esta pequeña revisión lleva un minuto y protege a tus clientes y tu imagen.

Preguntas frecuentes

¿Puede caducar un código QR?

El código en sí no, porque es solo un dibujo. Pero el link que contiene puede dejar de funcionar si el servicio que lo gestiona cierra, o si le pones una fecha de caducidad. Por eso conviene tener un link corto que tú controlas.

¿Se puede poner un logo en el centro de un código QR?

Es posible gracias a la corrección de errores integrada en los códigos QR, que tolera que una parte del dibujo quede tapada. Pero el código se vuelve más difícil de leer: mantén el logo pequeño y prueba con cuidado.

¿Se puede saber cuánta gente ha escaneado un código QR?

Sí, si el código contiene un link corto con estadísticas. Un código QR que contiene directamente la dirección de tu página no se puede contar.